IBIZA: TODAS LAS FRAGANCIAS DEL MEDITERRÁNEO

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El aroma del campo ibicenco inunda con sus fragancias de olivos, almendros, limoneros, naranjos y lavanda esta privilegiada isla. Ibiza es un lugar que nada perturba la vista de aquellos que acudan en busca de tranquilidad o descubrimiento de la isla, campo, playas y calas naturales desiertas

Hay una isla llamada Pitiusa que recibe esta denominación por la gran cantidad de pinos que allí crecen. Dividida por llanuras notables y montes, tiene puertos importantes y considerables paramentos de murallas y gran número de casa bien aparejadas. Ibiza es uno de los entornos urbanos más antiguos del Mediterráneo occidental y el primero del archipiélago balear. Su pasado es sorprendente y fundamental para entender su presente, su realidad cultural y social, a través del mosaico de culturas que la han ocupado ininterrumpidamente, desde 2.700 a.C.

Geografía

De relieve accidentado y montañoso, con un litoral de calas y acantilados escarpados, con el único río de las islas Baleares y una disposición de costa en riberas rocosas. Rodeada de islotes y un imponente escenario natural donde colinas y valles se suceden hasta el inmenso mar.

Playas

Uno de los lugares con las mejores playas de Europa y del mundo en las listas de las revistas más especializadas. Más de 56 playas, para todos los gustos y opciones, cada cual más fascinante, por descubrir.

Pitiusas

Bosques de Pinos (más de 7,5 millones) y sabanas que cubren el 40% del territorio y una vegetación más de 1.800 especies diferentes. Ibiza y Formentera son también conocidas con las Islas Pitusas, en griego: abundante reserva de pinos. La flora, esencialmente mediterránea, está constituida por más de 940 especies.
Las aves son el gran atractivo de los humedales pero la lagartija es el animal más característico con una veintena de subespecies, todas ellas robustas y activas durante todo el año en días soleados. Característico de Ibiza es el ca eivissenc, una raza de perro autóctono de la isla y de origen egipcio que se cree trajeron los cartagineses cuando fundaron la ciudad de Ibiza, en el 654 d.C. Una raza elegante y ágil.

La Posidonia

Ibiza es un entorno privilegiado por su biodiversidad según la UNESCO: “Uno de los lugares que hay que preservar para futuras generaciones”. Sus praderas de Posidonia oceánicas, Patrimonio de la Humanidad, son las mejores conservadas del Mediterráneo. Estas plantas no sólo son responsables de la pureza de las aguas que actúan como verdadero pulmón del mar, liberando oxigeno a la atmósfera en cantidad mucho superior que la equivalente a un bosque tropical. Además de ayudar a frenar la erosión costera, son la principal fuente de alimento del ecosistema marino: multicolores de doncellas, anémonas de mar, bandadas de doradas, barracudas, caballas, morenas, atunes o dentones y en la superficie: delfines, peces voladores y
tortugas marinas.

La Isla de la Sal

Ses Salines, 3.000 hectáreas terrestres y 13.000 marinas, es Parque Natural desde el año 2001. Es un ecosistema de gran riqueza, zona de especial protección para las aves con más de 210 especies catalogadas: flamencos, cigüeñuelas o pardela balear y la sal de protagonista. A la entrada del parque se encuentran los estanques de las salinas, explotados desde el siglo V. a C. y hasta la actualidad con una producción que alcanza, según últimos datos, las 50.000 toneladas anuales.

Gastronomía

Ibiza huele a pinos, sabe a mar, suena a crujiente, como el corte de una sandía y tiene el tacto dulce y sensual de los tomates carnosos ibicencos. Aunque de tierra y mar generosos, la gastronomía de Ibiza ha requerido siempre de mucho trabajo, tesón e imaginación para elaborar su recetario tradicional como
consecuencia de su climatología y de su condición de isla. Basada en la trilogía mediterránea: trigo, vino y aceite de oliva, su cocina emplea productos estacionales y autóctonos y, tradicionalmente, ha sido transmitida de generación en generación.
La calidad se fusiona con la tradición en recetas originales y centenarias que acogen restaurantes ubicados en antiguas casas pavesas, frente al mar, alrededor de un bello campo o bajo un cielo estrellado. Aquellos con el distintivo ´Sabores d´Eivissa´ ofrecen propuestas elaboradas en base a productos locales, reivindicado las materias primas con las que trabajan los isleños desde tiempos inmemorables, cuando Ibiza era prácticamente autosuficiente.
Ibiza es un viaje de sensaciones: Experimente el placer de comer productos naturales. Sorpréndase por el aceite de oliva virgen autóctono; disfrute de lo mejor de la huerta y despierte los sentidos con un pescado fresco de roca con arroz en su caldo o el sofrit payés: pollo, cordero y embutidos de la matanza con patatas ibicenca y ajo.

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