LABERINTOS DE AGUA EN EL ATLÁNTICO NORTE

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Las pequeñas islas encadenadas por los puentes de la famosa Atlantic Road, en la costa oeste de Noruega, son un lugar mágico en el que confluyen fiordos, ríos, lagos y un mar entre cuyas riquezas se encuentran las fabulosas focas grises y una increíble variedad de colores y vida. Su secreto, las bondades de la corriente del Golfo

Las pequeñas islas encadenadas por los puentes de la famosa Atlantic Road, en la costa oeste de Noruega, son un lugar mágico en el que confluyen fiordos, ríos, lagos y un mar entre cuyas riquezas se encuentran las fabulosas focas grises y una increíble variedad de colores y vida. Su secreto, las bondades de la corriente del Golfo.
En la costa situada a unos 500 kilómetros al noroeste de Oslo, hay una importante colonia permanente de focas grises. Un poco más al norte está Vevang, en donde se encuentra el centro de buceo Stromsholmen, la mejor opción para iniciase en las expediciones submarinas. Alrededor, el resto del paisaje queda atravesado por fiordos, lagos y ríos. Bajo la superficie marina se revela una auténtica amalgama de colores y paisajes, además de nuestras amigas las focas e incluso diversos pecios. Se puede bucear en las islas, en los fiordos y en los angostos pasos creados entre ambos.La cálida corriente del Golfo, en contraste con las gélidas aguas que recorren los ríos y desembocan en esta zona, beneficia la variedad de sus ecosistemas, haciendo posible que su fauna y flora sea muy rica.
Stromsholmen se encuentra en la primera fila de una serie de pequeñas islas encadenadas por el Atlantic Road, una carretera salpicada de puentes que unen los municipios de Eide y Averoy. Y son precisamente los pequeños estrechos que separan las islas algunos de los mejores puntos de buceo, pues el fuerte hidrodinamismo existente genera un gran intercambio de nutrientes, que es la pieza clave para explicar su excepcional biodiversidad. Desde fuera, los puentes se han convertido también en miradores y estratégicos puntos para los pescadores, que aprovechan las enormes corrientes que forman las mareas para lanzar sus anzuelos en busca de bacalaos y abadejos.

Bajo el fiordo

Una de las inmersiones recomendadas es Alpetopen, un bajo en la mitad del fiordo de Lauvoyfjorden. Multitud de estrellas y erizos salpican las oscuras rocas otorgándoles un color pastel que va del rosa al naranja. Es fácil observar múltiples bancos de abadejos y, asomándose entre las grietas se encuentra fauna como las gallinetas nórdicas, los bogavantes y cangrejos buey.
Las zonas más próximas a la superficie están coronadas por frondosos lechos de Kelp (laminaria o más comúnmente, algas verduscas) que se ondulan, acarician las aguas y envuelven la luz dejando pasar los rayos caprichosamente con su movimiento acompasado. El sitio es idóneo para multitud de especies que buscan resguardo a la hora de reproducirse y como guardería de alevines.

Focas grises

Otra experiencia fascinante es la de poder nadar próximo a las focas, animales en torno a los cuales hay mucha polémica en este país, por la brutal forma en que las matan. El tipo de foca que se puede ver es la gris y se suelen encontrar en los islotes próximos a la costa de Vevang.
Aquí el agua es cristalina y algo más caliente que en el interior de los fiordos. Es la influencia de la corriente del Golfo. La laminaria forma grandes bosques de un intenso color verde con laberínticos pasadizos utilizados por las focas para cazar y esconderse.



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